Con apenas siete semanas de actividad parlamentaria por delante, el Gobierno busca acelerar las negociaciones con la oposición dialoguista y los gobernadores para aprobar una serie de proyectos antes del cierre del período ordinario. El objetivo central es evitar la convocatoria a sesiones extraordinarias, aunque el oficialismo reconoce que el resultado dependerá del respaldo que logre reunir en ambas cámaras.
Entre las iniciativas prioritarias figuran la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el Presupuesto 2027 y la ley de Defensa de la Soberanía Nacional. La administración de Javier Milei pretende avanzar con esos proyectos en un calendario acotado y con márgenes de maniobra reducidos, en medio de negociaciones que todavía no están cerradas.
Este martes, la mesa política del Gobierno volverá a reunirse en la Casa Rosada después de dos semanas sin encuentros. El objetivo será definir la estrategia parlamentaria y evaluar el estado de las conversaciones con los mandatarios provinciales, cuyo apoyo será determinante para garantizar el tratamiento de las leyes económicas y electorales.
En la Cámara de Diputados, el oficialismo también enfrenta una agenda impulsada por sectores de la oposición. Legisladores de distintos bloques intentan reunir el quórum necesario para debatir proyectos vinculados con la emergencia en discapacidad, el endeudamiento familiar y el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, que volvió a quedar en el centro de la discusión tras recientes fallos de la Corte Suprema.
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, trabaja para impedir que el kirchnerismo y sus aliados alcancen el número necesario para abrir la sesión opositora. Como parte de esa estrategia, el oficialismo convocó para el 21 de octubre una sesión con temas similares, aunque incorporando textos elaborados por el Poder Ejecutivo o por sus aliados parlamentarios.
La disputa más sensible gira en torno a la ley de Tierras. El Gobierno había intentado modificar el régimen que limita la venta de terrenos a extranjeros, pero la propuesta perdió fuerza en el Senado por falta de respaldo. Luego, dos decisiones de la Corte Suprema reactivaron el debate y llevaron a la oposición a incluir el tema dentro de una sesión especial.
Ante ese escenario, los negociadores libertarios evalúan una alternativa: incorporar restricciones a la venta de tierras a personas y empresas extranjeras dentro de un proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada. El alcance de esa modificación se discutirá en comisiones y podría definir si la oposición logra avanzar con su convocatoria o queda limitada a una sesión sin quórum.
En el Senado, el principal desafío oficialista sigue siendo reunir apoyos para eliminar las PASO. Las conversaciones avanzan con cautela debido a la desconfianza entre los distintos bloques y a que las negociaciones parlamentarias se mezclan con los acuerdos electorales que el Gobierno intenta cerrar con los gobernadores de cara al año próximo.
Respecto del Presupuesto 2027, el oficialismo calcula obtener dictamen antes del 7 de noviembre y llevar el proyecto al recinto el 17 de ese mes. Si el cronograma se cumple y no surgen nuevos obstáculos, la iniciativa podría pasar luego al Senado y quedar aprobada antes del receso de verano.