El escritor Hernán Casciari fue denunciado por un grupo de productores por presuntas irregularidades en la administración de fondos destinados a películas realizadas por Orsai Audiovisuales SRL, empresa de la que es socio gerente. La presentación judicial fue radicada en el Juzgado Criminal y Correccional N.º 34 y alcanza a 18 personas que participaron de los proyectos.
Entre las producciones mencionadas en la denuncia figuran La uruguaya y Canelones, dos películas impulsadas por la comunidad Orsai. Los productores cuestionan el modo en que se gestionaron los recursos aportados para financiar las obras y sostienen que la información entregada sobre el destino del dinero no permitiría comprobar de manera suficiente los gastos realizados.
La denuncia también pone bajo análisis el modelo de financiamiento utilizado por Orsai. En el caso de La uruguaya, estrenada en 2023 y basada en la novela de Pedro Mairal, la compañía ofreció bonos y acciones desde 100 dólares para que los aportantes se convirtieran en productores del filme. En total, 1961 personas participaron de la iniciativa.
En aquel momento, desde Orsai se había señalado que el presupuesto de la película debía mantenerse cerca de los 500.000 dólares, cifra estimada a partir de los aportes de los socios productores. Finalmente, el costo informado fue de aproximadamente 600.000 dólares. La organización había asegurado que los inversores podían consultar las planillas de Excel con el detalle de la ejecución presupuestaria, incluidos gastos específicos de la producción.
El abogado Ariel Gil Ces, representante del grupo denunciante, afirmó que los inversores aportaron dinero basándose en la confianza que les generaba la figura de Casciari. Según su planteo, la compañía habría informado el ingreso de los fondos, pero no habría documentado de forma verificable su salida. Además de una posible estafa, el letrado mencionó como hipótesis otros delitos, entre ellos evasión fiscal, malversación de fondos privados y asociación ilícita.
Casciari respondió públicamente a través de sus redes sociales y rechazó que el caso pueda ser definido como una estafa. “No acepto que se hable de estafa. Jamás vamos a hacer esto”, expresó en un video. Como parte de su descargo, difundió un código QR que permite acceder a las planillas con los gastos de las producciones cuestionadas.
El escritor también agradeció los mensajes de apoyo recibidos y sostuvo que Orsai es un proyecto “hermoso”. Aclaró, además, que los actores, actrices y demás figuras vinculadas con las películas no tienen relación con el conflicto. “Es un momento triste para mí”, escribió al acompañar la publicación con la explicación sobre la documentación financiera. La investigación judicial deberá determinar ahora si existieron irregularidades en el manejo de los fondos y cuáles fueron las responsabilidades correspondientes.