El anuncio de que el papa León XIV deberá someterse a una intervención quirúrgica generó sorpresa tanto en el Gobierno argentino como en las autoridades de la Iglesia local. El Pontífice comunicó que los médicos detectaron un nódulo pulmonar en una etapa temprana y recomendaron extirparlo mediante una operación programada para los próximos días.

La noticia abrió interrogantes sobre la visita prevista a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre. Sin embargo, hasta el momento no se introdujeron cambios en el cronograma oficial ni en los operativos destinados a recibir al Papa, según fuentes vinculadas con la organización del viaje.

Los dispositivos de logística, seguridad y transporte continúan desarrollándose con normalidad en los ámbitos nacional, provincial y municipal. También siguen adelante los preparativos en Luján, donde está prevista una de las principales celebraciones religiosas de la gira y se espera la asistencia de una multitud de fieles.

Los organizadores todavía no recibieron instrucciones de la Santa Sede para modificar el itinerario o suspender alguna de las actividades programadas. La decisión es mantener el esquema original y aguardar nuevas comunicaciones oficiales del Vaticano, especialmente una vez que se conozca la evolución médica del Pontífice.

En la Casa Rosada, el anuncio también fue recibido con sorpresa. Según la información disponible, hasta ese momento no se había producido una comunicación formal con el Vaticano sobre la salud de León XIV ni sobre una eventual alteración del viaje. Los responsables de la planificación, además, optaron por mantener reserva sobre los detalles médicos.

El portavoz vaticano, Matteo Bruni, señaló que la recuperación inicial podría demandar aproximadamente una semana. Ese plazo será determinante para evaluar si el Papa estará en condiciones de afrontar una gira sudamericana que comenzaría el 6 de noviembre en Uruguay, continuaría por la Argentina y finalizaría en Perú.

El recorrido contempla once días de actividades públicas, celebraciones religiosas, reuniones institucionales y traslados entre distintas ciudades. En territorio argentino, la agenda incluye compromisos en la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires y Córdoba.

Uno de los puntos centrales será la Basílica de Luján, donde se prepara un amplio operativo para ordenar los accesos, la circulación y los servicios destinados a los asistentes. El Gobierno calcula que hasta siete millones de personas podrían participar de los principales encuentros previstos durante la visita.

La organización involucra a autoridades eclesiásticas, fuerzas federales y organismos provinciales y municipales. Entre quienes participaron de las reuniones preparatorias se encuentran el nuncio apostólico Michael Wallace Banach, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

Tras conocerse la situación médica, el presidente Javier Milei expresó públicamente su apoyo al Papa y le deseó una pronta recuperación. Mientras tanto, los equipos argentinos mantienen los cronogramas establecidos y aguardan que el Vaticano defina si la intervención y el período de recuperación modificarán la gira.

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