El proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) llegó a una instancia decisiva con la adjudicación de la concesión a un consorcio encabezado por el Grupo Roggio. La propuesta económica alcanzó los US$340 millones y contempla la operación del servicio durante los próximos 30 años.
La oferta fue presentada en el marco de la licitación impulsada por el Gobierno nacional para transferir el control de la empresa. El grupo ganador quedó al frente del proceso luego de imponerse en la apertura de las propuestas económicas.
El consorcio está integrado por Roggio Roas, Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre. La propuesta superó a la presentada por el otro grupo que había llegado a la etapa final de la licitación.
El segundo consorcio estaba conformado por Rowing, Arcos Saneamento e Participacoes, PHX Aqua AR BV y Transclor. Ambas propuestas habían sido habilitadas previamente para participar de la instancia económica.
La nueva concesión tendrá una duración inicial de 30 años y podrá extenderse por otros 10. Entre las condiciones establecidas por el Estado se encuentra un fuerte compromiso de inversión para los primeros años de operación, con obras destinadas a mejorar y ampliar la prestación del servicio.
El proceso contempla además la transferencia del 90% de las acciones de AySA al nuevo operador, mientras que el 10% restante continuará en manos de los trabajadores de la compañía.
AySA presta el servicio de agua potable y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y distintos municipios del conurbano bonaerense. Con el cambio de concesionario, el Gobierno busca avanzar hacia un nuevo esquema de gestión privada para una de las principales empresas de servicios públicos del país.
Ahora deberán completarse las instancias administrativas correspondientes antes de que se concrete formalmente el traspaso de la compañía al nuevo operador.