Cinco mujeres que peregrinaban hacia la ciudad de Salta para participar de las celebraciones en honor a la Virgen del Milagro fueron atropelladas por un motociclista que circulaba alcoholizado. El siniestro se produjo durante la madrugada, cuando las peregrinas avanzaban por la ruta rumbo a la capital provincial para sumarse a una de las manifestaciones de fe más convocantes del norte argentino. El impacto interrumpió de manera abrupta la caminata religiosa y encendió nuevamente las alarmas sobre las condiciones de seguridad de quienes se trasladan a pie por las rutas durante las jornadas de peregrinación.
Según la información difundida por medios locales, el motociclista fue sometido a un test de alcoholemia que confirmó que manejaba bajo los efectos del alcohol al momento del choque. Tras el resultado de la prueba, el conductor quedó detenido y a disposición de la Justicia, mientras se espera la evolución clínica de las víctimas y la eventual imputación penal por las lesiones ocasionadas. El hecho refuerza la preocupación por los siniestros viales vinculados al consumo de alcohol, una problemática que se repite en distintas provincias y que, en este caso, afecta a un grupo de mujeres que se encontraba en plena manifestación religiosa.
Las cinco peregrinas recibieron asistencia inmediata por parte de los servicios de emergencia y fueron trasladadas a centros de salud de la zona. De acuerdo con los primeros reportes médicos, todas se encuentran fuera de peligro, aunque con distintas lesiones producto del atropello. Dos de las mujeres fueron derivadas a un hospital del departamento de General Güemes, en tanto que las otras tres fueron trasladadas a un nosocomio de la ciudad de Salta para una atención más especializada y estudios complementarios. El seguimiento de su estado de salud quedó a cargo de equipos médicos de ambas localidades.
Las mujeres habían iniciado su recorrido desde el interior de la provincia y viajaban por su cuenta, en un grupo reducido, rumbo a la capital salteña. Su objetivo era llegar a tiempo para participar de la tradicional Peregrinación del Milagro, una ceremonia que cada año convoca a miles de fieles que recorren extensos trayectos a pie, muchas veces durante la noche y la madrugada. La presencia de columnas de peregrinos sobre rutas y caminos se ha vuelto una postal habitual en estos días, pero también expone a los devotos a riesgos viales que se agravan cuando hay conductores que infringen las normas de tránsito.
El episodio volvió a poner en debate la necesidad de reforzar los controles de alcoholemia, la señalización y los operativos de seguridad en las rutas donde se registra tránsito de peregrinos, especialmente en horarios de baja visibilidad. Organizaciones vinculadas a la seguridad vial y referentes religiosos insistieron en la importancia de coordinar medidas preventivas entre autoridades provinciales, fuerzas de seguridad y comunidades de fieles, para reducir la posibilidad de nuevos siniestros. Mientras tanto, el caso del motociclista alcoholizado que atropelló a las cinco mujeres quedará bajo el análisis de la Justicia, que deberá determinar responsabilidades y eventuales sanciones en el marco de una causa que combina imprudencia al volante y vulnerabilidad de quienes se movilizan a pie por razones de fe.