La Justicia ordenó el desalojo del predio de FATE, en Virreyes, en medio de un conflicto que lleva meses y que se agravó tras el anuncio del cierre de la planta y el despido de 920 trabajadores. La resolución fue dictada por la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, mientras los empleados nucleados en el SUTNA continúan con la toma del establecimiento.
Según la información difundida, la medida judicial dispone la restitución del inmueble a sus titulares y alcanza a la fábrica ubicada en Almirante Blanco Encalada 3003, en el partido de San Fernando. El fallo se tomó luego de que la patronal impulsara la apelación en el marco de una disputa que ya había pasado por distintas instancias de negociación.
Los trabajadores, sin embargo, resolvieron permanecer dentro de la planta y sostienen que la ocupación responde a la defensa de sus puestos de trabajo. Desde el sindicato afirman que la protesta se mantiene frente a lo que consideran un lockout ilegal, vinculado a la decisión empresarial de cerrar la fábrica.
El conflicto en FATE comenzó el 18 de febrero, cuando se conoció la noticia del cierre y de los despidos masivos. Desde entonces, el establecimiento se convirtió en epicentro de una fuerte tensión entre la empresa, el gremio y la Justicia, con medidas judiciales y reclamos sindicales que se sucedieron durante los últimos meses.
La resolución de la Cámara de San Isidro volvió a poner el foco sobre la situación de la planta y abrió un nuevo capítulo en la disputa. Pese a la orden de desalojo, los obreros insisten en que no abandonarán el lugar hasta obtener una respuesta que garantice la continuidad laboral y la reapertura de la fábrica.