Changuito Zeballos finalmente dejará Boca Juniors para iniciar su primera experiencia en el fútbol europeo, tras haberse alcanzado un acuerdo total con el Monza de Italia. La operación, que se definió después de varios días de negociaciones y cambios de destino posibles, fue cerrada en la noche del domingo y únicamente restan las firmas y los estudios médicos para que el pase quede oficializado. El atacante santiagueño, de 24 años, se despedirá así del club en el que se formó y al que llegó siendo un adolescente, para sumarse a un equipo de la Serie A que apuesta por su desequilibrio y su proyección.

El entendimiento entre Boca y Monza incluye la venta de la mayoría del pase de Zeballos, mientras que el Xeneize se asegura conservar un porcentaje significativo de una futura transferencia. En la dirigencia de la Ribera consideran que esta fórmula les permite cerrar una salida que el jugador venía buscando desde hace tiempo, sin perder del todo vínculo con su eventual crecimiento económico en Europa. De esta manera, Juan Román Riquelme y su Consejo de Fútbol dan por concluido un capítulo que tuvo idas y vueltas, sondeos de otros clubes y hasta negociaciones avanzadas con instituciones italianas que finalmente quedaron en el camino.

La transferencia de Zeballos se transformó en uno de los temas centrales del mercado de Boca en las últimas semanas. Primero aparecieron versiones que lo situaban cerca de Napoli, con acuerdos personales avanzados, luego surgió con fuerza el interés de Parma y, cuando parecía que su destino estaba sellado, irrumpió Monza con una propuesta concreta que terminó inclinando la balanza. En el club argentino valoraron no sólo los números de la oferta, sino también la rapidez con la que la institución lombarda se movió para asegurarse al extremo, anticipándose a otros competidores y dando garantías de cierre inmediato.

En lo deportivo, la salida del Changuito representa un cambio sensible para Diego Martínez, que pierde a un futbolista capaz de ocupar varios puestos en la ofensiva y de aportar desequilibrio en el uno contra uno. Aunque las lesiones y algunos altibajos futbolísticos le impidieron tener continuidad plena en el último tiempo, Zeballos se había ganado un lugar importante en la consideración del cuerpo técnico y de los hinchas, que veían en él a uno de los proyectos con mayor techo del plantel. La dirigencia, sin embargo, entendió que era el momento indicado para concretar la transferencia, en un contexto en el que el jugador había expresado con claridad su deseo de dar el salto al fútbol europeo.

Para Zeballos, el desembarco en Monza significa la oportunidad de relanzar su carrera en un escenario exigente como la Serie A, con la posibilidad de mostrarse semana a semana frente a clubes de primera línea del fútbol italiano. El atacante llegará a un equipo que busca consolidarse en la máxima categoría y que ve en su apuesta por jóvenes talentos una manera de crecer competitivamente y, al mismo tiempo, generar valor de mercado. En Boca, en tanto, quedará la sensación de que se va un producto genuino de su semillero, surgido de las Inferiores, que supo ganarse el cariño de la gente y que ahora intentará demostrar en Europa todo lo que insinuó en la Bombonera.

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