Un efectivo de la Policía de la Ciudad fue separado de sus funciones luego de ser acusado de matar de un disparo a una perra que se encontraba dentro de la Comisaría Comunal N.º 10, ubicada en el barrio porteño de Floresta. El hecho provocó una fuerte reacción entre los vecinos y derivó en una investigación judicial por presunto maltrato animal.
La perra, conocida como Manchita, era un animal callejero que desde hacía varios días buscaba refugio en la dependencia policial para protegerse del frío. Según denunciaron vecinos y organizaciones defensoras de los animales, la perra solía permanecer en las inmediaciones y dentro de la comisaría.
El episodio fue difundido a través de la página de Facebook “Mascotas Floresta”. De acuerdo con la información publicada, el agente habría sacado su arma reglamentaria y efectuado un disparo dentro de la seccional, que impactó en el cuello del animal y le provocó la muerte en el acto.
El policía fue identificado como Tomás Agustín Seco. En una primera explicación, el efectivo habría sostenido que Manchita intentó morderlo y que reaccionó frente a esa supuesta agresión. Sin embargo, una vecina que presenció la escena aseguró que la perra no había atacado al agente y cuestionó la dirección del disparo.
“Manchita no hizo nada. Por la dirección en la que disparó, el tiro me podría haber dado a mí”, relató la testigo, según la denuncia difundida tras el hecho. Sus declaraciones serán consideradas en el marco de la investigación para determinar cómo ocurrió el episodio y si existió un uso indebido del arma.
La situación generó una protesta frente a la comisaría, donde vecinos y proteccionistas reclamaron justicia por la muerte del animal. También pidieron que se establezcan responsabilidades penales y administrativas por el presunto caso de crueldad animal.
A través de la Resolución N.º 2026-626-GCABA-SECSEG, el Gobierno porteño dispuso que el oficial pasara a servicio pasivo desde el 26 de octubre. Además, fue desvinculado operativamente de la fuerza mientras avanza el sumario interno y la causa judicial.
La Justicia deberá determinar si el policía actuó en legítima defensa, como habría argumentado, o si incurrió en un exceso y utilizó de manera injustificada su arma reglamentaria dentro de la dependencia.