El Gobierno reglamentó los cambios en el régimen de subsidios de la denominada Zona Fría, una modificación que dejará a millones de hogares sin el descuento automático en las facturas de gas. La medida redefine el alcance del beneficio y concentra la asistencia en las regiones más australes del país, además de establecer criterios socioeconómicos para los usuarios que pretendan conservarla.
Con la nueva normativa, el subsidio dejará de aplicarse de manera general en numerosos municipios y departamentos que habían sido incorporados al régimen en 2021. En esas zonas, los hogares ya no contarán con una bonificación de entre el 30% y el 50% únicamente por su ubicación geográfica, por lo que deberán cumplir determinadas condiciones de vulnerabilidad para acceder a una tarifa reducida.
El recorte alcanzará a aproximadamente 1,6 millones de hogares, que comenzarán a pagar facturas de gas más elevadas. Entre los principales distritos afectados se encuentran 94 municipios de la provincia de Buenos Aires, donde alrededor de 1,24 millones de usuarios perderán el beneficio automático. Solo el partido de Patagones continuará incluido en el esquema general de Zona Fría.
La medida también tendrá impacto en otras provincias. En Mendoza, el subsidio se mantendrá únicamente en el departamento de Malargüe, mientras que los restantes distritos incorporados durante la ampliación de 2021 quedarán fuera del régimen general. En Córdoba, el recorte abarcará a 13 departamentos del centro y sur provincial, entre ellos Río Cuarto y Juárez Celman.
En Santa Fe, los departamentos del sur dejarán de contar con la bonificación, una decisión que afectará a unos 550.000 hogares. San Luis, por su parte, quedará completamente excluida del esquema general, por lo que localidades como Villa Mercedes y Merlo dejarán de recibir el descuento aplicado hasta ahora en las boletas de gas.
El nuevo régimen conservará el beneficio para la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna. En esas áreas continuarán las compensaciones destinadas a las empresas proveedoras de gas natural y gas licuado de petróleo, incluyendo la comercialización de garrafas, cilindros y GLP a granel.
La normativa contempla, además, un régimen especial para los hogares que puedan acreditar una situación económica vulnerable. Podrán solicitar la continuidad del subsidio quienes tengan ingresos netos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales correspondientes a un hogar de referencia del Indec, o quienes cuenten con al menos un integrante registrado en el Registro Nacional de Barrios Populares.
Para el resto de los usuarios, la eliminación del descuento se reflejará progresivamente en las facturas. El impacto final dependerá del nivel de consumo, la categoría residencial y los valores tarifarios vigentes, aunque se prevén aumentos significativos para las familias que hasta ahora recibían la bonificación por residir en una zona considerada fría.