El programa económico de Javier Milei enfrenta un desafío que va más allá de la cotización del dólar: conseguir lasdivisas necesarias para atender los compromisos externos y responder, al mismo tiempo, a la demanda del sector privado.
Aunque la balanza comercial registró un importante superávit, el dinero que ingresa por exportaciones debe competir condistintas necesidades, entre ellas los pagos de deuda, la compra de dólares por parte de particulares y empresas, y el girode utilidades al exterior.
La situación volvió a poner en discusión la estrategia cambiaria del Gobierno. Mientras el Presidente rechaza unadevaluación y defiende la estabilidad del peso, los mercados mantienen sus dudas sobre la capacidad de financiamientodel país y el riesgo soberano volvió a subir.
Los vencimientos de deuda, en el centro de las preocupaciones
Uno de los factores que alimenta la incertidumbre es el calendario de compromisos financieros. Un informe de CIFRAcalculó que, durante 2027, el Gobierno nacional y el Banco Central deberán afrontar vencimientos por unos 30.100millones de dólares, frente a aproximadamente 7.400 millones de financiamiento identificado.
Al sumar las obligaciones de las provincias y del sector corporativo, las necesidades brutas estimadas ascienden a 40.700millones de dólares.
Las dudas sobre cómo se cubrirá esa diferencia se intensificaron después de que el ministro de Economía, Luis Caputo,planteara ante inversores internacionales la posibilidad de recurrir al swap con China para afrontar compromisosfinancieros.
A esto se agregó la decisión de interrumpir las emisiones de bonos en dólares que el Gobierno había previsto utilizar paraconseguir fondos en el mercado local, luego de que las tasas exigidas por los inversores superaran el 10% anual.
La combinación de vencimientos elevados y alternativas de financiamiento limitadas mantiene la atención sobre ladisponibilidad de divisas.