Un fuerte sobresalto se vivió este viernes en el nuevo circuito urbano de Madring, en Madrid, durante la primera práctica libre de la Fórmula 2, cuando el tailandés Tasanapol Inthraphuvasak protagonizó un violento accidente que terminó con su monoplaza envuelto en llamas. El piloto, integrante del equipo ART Grand Prix, perdió el control de su auto a la salida de la curva 19, uno de los sectores de mayor velocidad del trazado español, y se estrelló contra las protecciones, provocando la inmediata interrupción de la sesión con bandera roja.
El incidente se produjo cuando apenas habían transcurrido unos minutos de la tanda de entrenamientos, clave para los corredores por tratarse de un circuito nuevo y todavía desconocido. Inthraphuvasak llegó pasado a la penúltima curva, hizo un trompo y golpeó de costado contra el muro de contención. El impacto, de gran magnitud, generó preocupación instantánea entre los equipos y la organización, pero el momento de mayor tensión llegó segundos después, cuando la parte trasera del Dallara comenzó a incendiarse, transformando el despiste en una escena dramática.
Mientras el fuego se extendía por la zona posterior del monoplaza, el piloto reaccionó con rapidez: se desabrochó el cinturón, abandonó el habitáculo por sus propios medios y salió corriendo hacia detrás de las barreras, poniéndose a resguardo antes de que las llamas ganaran mayor intensidad. Pese a la violencia del accidente y al incendio, los informes iniciales indicaron que el tailandés salió ileso y no sufrió consecuencias físicas de gravedad, más allá del lógico susto y la conmoción por lo ocurrido.
La Dirección de Carrera ordenó de inmediato la bandera roja, lo que obligó a detener la actividad durante cerca de media hora mientras los comisarios y bomberos ingresaban al sector afectado. Además de extinguir el fuego del vehículo, el personal de seguridad debió limpiar la pista y reparar el muro de protección dañado por el impacto, tareas que demoraron la reanudación de la práctica y dejaron en evidencia las exigencias del nuevo trazado madrileño, que ya había recibido críticas por su peligrosidad y la alta velocidad en algunos sectores.
El accidente de Inthraphuvasak reavivó el debate sobre el nivel de riesgo del circuito de Madring en la previa del Gran Premio de España, que este fin de semana recibe tanto a la Fórmula 2 como a la Fórmula 1. Lo ocurrido en la curva 19, con un auto reducido a llamas tras chocar contra el muro, es visto por varios protagonistas como una advertencia temprana de lo que podría suceder en competencia. Aunque todo quedó en un enorme susto y el piloto se encuentra fuera de peligro, el impacto y el incendio marcaron el primer gran episodio de la jornada y encendieron las alarmas en el flamante escenario urbano de la capital española.