Un megaoperativo contra el narcotráfico llevado a cabo en los partidos bonaerenses de Florencio Varela y Quilmes terminó con la caída de quien es señalado como uno de los principales distribuidores de droga de la zona, conocido como “Paranacito”. El procedimiento, que incluyó decenas de allanamientos simultáneos en barrios populares y zonas rurales, fue el resultado de una investigación de varios meses que combinó tareas de inteligencia, seguimientos encubiertos y análisis de comunicaciones. Según fuentes policiales y judiciales, el objetivo central era desarticular una organización dedicada a la venta de estupefacientes al menudeo, con ramificaciones en distintos puntos del sur del Conurbano bonaerense.

El detenido, identificado por su alias “Paranacito”, es considerado por los investigadores como el presunto jefe de la banda, con capacidad de organizar la logística de acopio, fraccionamiento y distribución de drogas, así como de coordinar la actividad de diversos puntos de venta conocidos como “búnkeres”. En los allanamientos se habrían secuestrado importantes cantidades de cocaína y marihuana listas para la comercialización, además de dinero en efectivo, balanzas de precisión, teléfonos celulares y documentación de interés para la causa, elementos que refuerzan la hipótesis de una estructura narco consolidada en la zona. La captura del líder se produjo sin enfrentamientos, en el marco de un despliegue que incluyó unidades especiales y un operativo de seguridad reforzado.

El procedimiento se desarrolló bajo la órbita de la justicia provincial, con la intervención de fiscalías especializadas en estupefacientes de Florencio Varela y Quilmes, que solicitaron las órdenes de allanamiento a un juzgado de garantías. La investigación se habría originado a partir de distintas denuncias y oficios judiciales que daban cuenta del funcionamiento de puntos de venta de droga en barrios vulnerables, donde la organización imponía su presencia mediante amenazas y un férreo control territorial. A partir de esa información, se diagramó un trabajo de campo que permitió identificar domicilios, vehículos y personas vinculadas a la estructura, hasta reunir evidencia suficiente para avanzar con el megaoperativo.

Además de la detención de “Paranacito”, las fuerzas de seguridad arrestaron a varios presuntos integrantes de la organización, responsables de tareas de vigilancia, traslado de sustancias y administración de los búnkeres. Entre los procedimientos se incluyeron allanamientos en viviendas particulares, galpones y campos, donde se habrían encontrado elementos vinculados a la actividad narco y, en algunos casos, armas de fuego y municiones. Los investigadores consideran que la caída del supuesto líder y de su círculo más cercano representa un golpe significativo para la estructura que operaba en Florencio Varela y Quilmes, aunque no descartan que existan otros actores vinculados que puedan ser identificados en etapas posteriores de la causa.

En paralelo al avance de la investigación por narcotráfico, las autoridades analizan si el detenido podría estar relacionado con otros hechos violentos registrados en la región, en particular homicidios y ataques vinculados a disputas por el territorio de venta de drogas. Ese posible nexo se encuentra bajo secreto de sumario y será materia de nuevas medidas judiciales, como peritajes sobre los celulares secuestrados y cruces de información con otras causas abiertas en la zona. Mientras tanto, “Paranacito” y el resto de los detenidos quedaron a disposición de la justicia por infracción a la Ley de Drogas, y se espera que en los próximos días se definan las imputaciones concretas y la evolución procesal de uno de los casos narco más resonantes de los últimos tiempos en el sur del Gran Buenos Aires.

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