Rogério Marinho, coordinador de la campaña de Flávio Bolsonaro, reconoció públicamente que la dirigencia del Partido Liberal quedó sorprendida por la salida del senador de Brasil. El dirigente admitió que el entorno político esperaba que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro permaneciera en el país para liderar la oposición al nuevo Gobierno.

“Estamos sorprendidos” y “todavía no tenemos información clara sobre el paradero del señor Flávio”, afirmó Marinho ante los periodistas. Sus declaraciones reflejaron la falta de certezas dentro de la conducción partidaria, mientras se multiplicaban las versiones sobre el recorrido realizado por el legislador antes de su presunta llegada a Estados Unidos.

De acuerdo con distintas informaciones, Flávio Bolsonaro habría pasado por Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, antes de continuar viaje hacia territorio estadounidense junto con su hermano Eduardo. Sin embargo, las autoridades brasileñas y argentinas señalaron que no existían registros oficiales que confirmaran su ingreso a la Argentina o su salida de Brasil.

La Policía Federal brasileña comenzó a investigar la posibilidad de que el senador hubiera utilizado una ruta alternativa para abandonar el país. Los controles habituales en aeropuertos y pasos fronterizos no registraron su salida, lo que sumó incertidumbre al caso y alimentó las especulaciones sobre el itinerario seguido.

La fuga habría ocurrido poco después de que el ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, ordenara la entrega de los pasaportes de Flávio Bolsonaro y le prohibiera salir de Brasil. El senador no cumplió con el plazo judicial establecido, por lo que la Policía Federal avanzó con la cancelación de sus documentos de viaje.

El episodio también generó desconcierto entre los aliados políticos del legislador. Personas cercanas a su campaña aseguraron que no habían sido informadas de sus planes y que tomaron conocimiento de la presunta fuga a través de los medios de comunicación. Incluso integrantes de su equipo jurídico habrían afirmado que la decisión fue tomada sin consultarles.

La salida del país modificó los planes del Partido Liberal, que contaba con Flávio Bolsonaro para encabezar la oposición y organizar la estrategia parlamentaria del espacio. Su desaparición pública, en cambio, expuso las tensiones internas y la falta de coordinación entre la conducción partidaria y el entorno del senador.

El legislador enfrenta investigaciones relacionadas con presunta corrupción, lavado de dinero e irregularidades en el financiamiento electoral. En ese contexto, su traslado a Estados Unidos podría profundizar el conflicto con la Justicia brasileña y abrir la puerta a nuevas medidas en su contra.

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