Los mercados brasileños reaccionaron con fuertes subas tras el resultado de la primera vuelta presidencial, en la que Flávio Bolsonaro se impuso sobre Luiz Inácio Lula da Silva y avanzó al balotaje del 25 de octubre. El desenlace sorprendió a los inversores, ya que el desempeño del candidato opositor superó las expectativas reflejadas en buena parte de las encuestas.

Antes de la apertura de Wall Street, los principales activos brasileños negociados en Nueva York registraban avances de dos dígitos. La reacción positiva alcanzaba a distintos sectores de la economía y reflejaba una rápida revisión de las expectativas sobre el futuro político y económico del país.

Petrobras concentraba una de las mayores subas. Los certificados de depósito estadounidenses de la petrolera estatal, conocidos como ADR, llegaron a avanzar cerca de un 10% en las operaciones previas al inicio de la jornada bursátil en Estados Unidos. La compañía es considerada uno de los activos más sensibles a los cambios en la orientación económica del gobierno brasileño.

El sector financiero mostraba incluso mayores ganancias. Las acciones de bancos brasileños negociadas en Nueva York trepaban hasta alrededor del 14%, con Itaú Unibanco y Bradesco entre los papeles que encabezaban el movimiento alcista. Los inversores interpretaron que un eventual gobierno de Bolsonaro podría favorecer políticas más alineadas con el mercado y con una menor intervención estatal.

El resultado electoral confirmó una contienda estrecha. Con el escrutinio finalizado, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%. Ninguno de los dos candidatos consiguió la mayoría necesaria para imponerse en la primera vuelta, por lo que la definición presidencial quedó postergada para la segunda ronda.

La reacción de los mercados también se reflejaba en el fortalecimiento del real frente al dólar. La moneda brasileña acompañaba el repunte de las acciones, en un contexto en el que los operadores evaluaban las posibles consecuencias de un cambio político sobre las cuentas públicas, las empresas estatales y el marco regulatorio.

La expectativa de los inversores se concentraba especialmente en Petrobras y en los bancos, dos sectores considerados particularmente expuestos a las decisiones del Poder Ejecutivo. El resultado de la primera vuelta llevó a los operadores a anticipar una posible revaluación de los activos brasileños, aunque la incertidumbre permanecerá hasta el balotaje del 25 de octubre.

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