El Gobierno nacional definió un esquema especial de seguridad para la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, con la creación de tres comandos unificados federales para coordinar el operativo en Buenos Aires, Luján, Claypole y Córdoba. La medida busca articular a las fuerzas federales con las jurisdicciones locales y con la avanzada del Vaticano para garantizar la custodia del Pontífice y de las multitudes que lo acompañarán.
Según lo dispuesto por el Ministerio de Seguridad Nacional, los dispositivos estarán activos desde su entrada en vigor y se mantendrán hasta 48 horas después de la finalización de las actividades papales en cada jurisdicción. Su tarea central será planificar, coordinar y ejecutar despliegues conjuntos, además de prevenir delitos federales o cualquier situación que pueda comprometer la seguridad interior.
El operativo también contempla la protección de sedes diplomáticas, aeropuertos, terminales de transporte, corredores viales y otros puntos estratégicos vinculados con los traslados del Papa. En paralelo, se trabajará sobre los accesos, recorridos y zonas de concentración del público, con especial atención a los actos masivos que se esperan durante la gira.
En la previa, el Gobierno había anticipado que la seguridad quedaría bajo responsabilidad nacional, con coordinación directa con las fuerzas provinciales y los equipos del Vaticano. La organización forma parte de una agenda más amplia que incluye protocolo, logística, transporte y prensa, en un trabajo conjunto entre la Casa Rosada, la Iglesia y la Santa Sede.
La visita de León XIV a la Argentina se presenta como un operativo de magnitud excepcional por la cantidad de fieles que se prevé en cada actividad y por la necesidad de sostener la circulación en ciudades y rutas clave. Por eso, las autoridades buscan reproducir un esquema de coordinación similar al utilizado en otros eventos internacionales de gran complejidad, con un comando centralizado y presencia de las cinco fuerzas federales.
En ese marco, también se evaluaron posibles definiciones complementarias, como eventuales asuetos o medidas administrativas para facilitar la movilidad durante los días de mayor concentración. Mientras tanto, el Gobierno avanza en los últimos ajustes del despliegue, con el foco puesto en que la estadía del Papa transcurra sin incidentes y con cobertura integral en cada una de las paradas previstas.