El Gobierno nacional confirmó este sábado que será la propia Santa Sede la que comunicará, en el mes de septiembre, el itinerario definitivo de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La Casa Rosada ratificó que se trata de una visita apostólica enmarcada en la primera gira del pontífice por América del Sur, que incluye también escalas en Uruguay y Perú, y subrayó que todos los detalles de la agenda papal se darán a conocer oficialmente desde el Vaticano una vez concluidas las últimas gestiones de coordinación con las autoridades locales.
Fuentes del Poder Ejecutivo señalaron que, si bien el esquema general del viaje está trazado y se sabe que el Papa pasará por Buenos Aires, Córdoba y Luján, todavía resta “afinar el lápiz” sobre horarios, recorridos internos, misas multitudinarias y encuentros institucionales. Hasta el momento, el Gobierno sólo habla de un “borrador de trabajo” sujeto a los ajustes que surjan de la segunda avanzada de funcionarios de la Santa Sede, que llegará al país a finales de agosto para terminar de delinear el cronograma. Recién después de esa visita técnica, remarcan, se podrá hablar de un programa oficial cerrado.
En la Casa Rosada describen la llegada de León XIV como un “acontecimiento histórico” para la Argentina, que no recibe a un Papa desde hace casi cuatro décadas. El Presidente y su equipo trabajan sobre la base de que en la capital se concentrarán las actividades institucionales: una recepción formal en la sede del Poder Ejecutivo, reuniones con autoridades nacionales y provinciales, así como encuentros con representantes de la Iglesia argentina y otras confesiones. Paralelamente, se proyectan actos masivos que buscan darle a la visita un fuerte componente social y pastoral, aunque todo queda supeditado a la confirmación que emita el Vaticano.
En el plano eclesiástico, referentes del Episcopado argentino explican que la estructura general del viaje ya está acordada con Roma: el Papa hará base en la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires y desde allí se desplazará hacia Córdoba y Luján para cumplir con sus compromisos religiosos. En la provincia mediterránea se prevé una agenda centrada en la dimensión pastoral y en el contacto con la comunidad local, mientras que en Luján se organizará una celebración frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona del país, que podría marcar uno de los momentos más simbólicos de la estadía de León XIV en territorio argentino.
Aunque en distintos despachos oficiales circulan posibles recorridos y se barajan escenarios para misas y encuentros multitudinarios, el Gobierno insiste en que no habrá confirmaciones parciales y que respetará el criterio de que sea la Santa Sede quien comunique de manera unificada, en septiembre, el “libro de la visita” con el detalle de todas las actividades. Hasta entonces, el operativo de seguridad, logística y protocolo se ajusta a un esquema preliminar que contempla cuatro días de presencia del pontífice en el país, en un contexto político y social marcado por la expectativa de que el mensaje de León XIV tenga impacto tanto en la agenda pública como en la vida de la Iglesia local.