Un joven de 20 años que acababa de recibir el alta médica volvió a quedar internado luego de ser atropellado por un patrullero en la puerta del Hospital José María Cullen, en Santa Fe. El episodio ocurrió cuando el paciente esperaba en silla de ruedas a que llegara un remis para regresar a su casa, después de permanecer 20 días internado por una grave lesión en una pierna.
Según lo informado, el móvil policial perdió el control en la zona de ingreso al hospital, derribó parte de las rejas y embistió al joven, que no pudo esquivar el impacto. En el mismo hecho también resultaron heridas otras personas que se encontraban en el lugar, entre ellas un acompañante del paciente y el conductor de la camioneta.
El joven había atravesado días atrás una cirugía en la que le colocaron un clavo intramedular por una fractura de fémur. Tras el choque, los médicos constataron que los tornillos de esa intervención se habían desplazado, por lo que deberá volver a ser operado.
La secuencia generó conmoción en la guardia del hospital, donde el ingreso principal sufrió daños por la violencia del impacto. En medio del caos, el paciente fue atendido nuevamente y quedó bajo evaluación de los especialistas, que ahora analizan cómo avanzar con la nueva intervención quirúrgica.
El propio joven resumió la situación con una frase que refleja el nivel de resignación y sorpresa que le dejó el episodio: ya había atravesado varias situaciones graves y, tras este accidente, sintió que su resistencia estaba al límite. Mientras tanto, las autoridades del hospital confirmaron que los heridos se encuentran estables y fuera de peligro.